Cómo mejorar la tasa de apertura de tus emails


Si empleas el e-mail en tu mix de estrategias de marketing en el momento de dar a conocer, vender un servicio o sencillamente para comunicarte con tus clientes, estamos seguros que vas a ser de las personas que a los poquitos días echa una ojeada a las estadísticas, examinas los resultados y te pones a meditar en cambios que prosigan optimando tus campañas.

Desde siempre y en todo momento la Tasa de Apertura (Open Rate) ha sido una de las métricas más valorada en el momento de examinar el desempeño del e-mail marketing de una compañía, puesto que exactamente muestra los subscriptores que deciden abrir los e mails que se han mandado. En este blog post vamos a ver múltiples técnicas que pueden asistir a acrecentar sensiblemente las aperturas.

Antes de seguir, ¿qué es la tasa de apertura?

El ratio o bien la tasa de apertura de tus campañas de e-mail es la relación de e-mails abiertos entre el total de correos electrónicos mandados en una determinada campaña, y cuanto mayor sea esta relación, mucho mejor. Una tasa de apertura alta significa que tus campañas están marchando y tus subscriptores leen y les interesa tu contenido. Eso sí, no te distraigas pues estas cantidades siempre y en todo momento se pueden progresar.Tio

Alcanzar una tasa de apertura alta no es sencillo, es un camino largo con varios pasos obligados. En este artículo te vamos a contar los que nos parecen, y al consenso del marketing digital, más interesantes a la hora de conseguir una buenta tasa de apertura.

Tips para conseguir una tasa de apertura alta

Escribe un Tema atrayente

El tema o asunto es el vendedor del correo electrónico en el marketing. Es lo que va a hacer que el usuario abra (o bien no) tu correo, con lo que debemos hacerlo lo más interesante y atrayente posible. Por hacer una analogía, el Tema es como el título de un post: si no te resulta interesante de entrada, no lo vas a terminar leyendo.

Si el usuario no se siente atraído por el tema del e-mail, es muy posible que no lo abra. Puesto que puede percibir un sinnúmero de mensajes al día, debes buscar fórmulas pegadizas, que despierten su curiosidad -por servirnos de un ejemplo, por medio de preguntas o bien cifras sorprendentes- y que por su parte, sean claras y sucintas. Es esencial no dar pie a confusiones o bien resultados falsos, con lo que el contenido adjunto o bien el texto del cuerpo del e-mail han de ser acordes a su título. No recurras al clickbait y vigila la ortografía.

Segmenta sin cesar tu lista de subscritores

Tener claro a quién dirigimos nuestro e-mail es esencial para crear contenido de calidad y comunicarnos con eficacia con nuestros subscritores. Mandar contenido amoldado a cada “tipo de cliente” quiere decir que debes dedicarle tiempo y trabajar mucho en tu base de datos, mas lo vas a ver reflejado en tus resultados.

Manda contenido de interés para el lector para ganar su confianza y lealtad

Es fundamental que siempre y cuando se mande un e-mail sea porque existe la necesidad de comunicar algo interesante para el subscritor y no solo por el bien de la marca. Si los usuarios advierten que las campañas que reciben son de su interés, solventan problemas o necesidades que puedan tener u ofrecen algún tipo de incentivos, promociones u ofertas, seguramente se acostumbren a abrir en todo momento los e mails de la compañía en cuestión. Para esto es esencial hacer una buena segmentación de la base de datos para mandarles contenidos que sean de su agrado y lograr la confianza y la lealtad en quién envía los correos.

Halla la mejor hora para efectuar los envíos de correo

Saber los mejores instantes en los que podemos compartir nuestros contenidos es esencial para lograr el éxito. Prueba con mandar un mismo correo múltiples veces a lo largo de un día y después mide exactamente en qué hora te leyeron más.

Absolutamente nadie recuerda nunca cuidar el campo de REMITENTE

El remitente de los correos, la persona que los envía, es un aspecto de las campañas que muy frecuentemente pasa inadvertido por quién las crea, no así por quien recibe los e mails. Es preciso meditar qué vamos a incluir en el campo del expedidor a fin de que nuestros clientes del servicio nos identifiquen y abran nuestros correos. Si se trata de una compañía en la que los clientes del servicio no tienen trato personal con los empleados, tal vez no sea buena idea incluir el nombre de un empleado en el remitente; no aporta valor y no te van a poder identificar.